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Persona interesada en emprendimiento innovador
11 feb 2026
14 minutos
Autor:
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Plataforma ONE
Tema

Mujeres referentes: liderar hoy la ciencia que inspirará a las niñas del mañana

Visibilizar el liderazgo femenino en ciencia y emprendimiento es clave para activar talento, reducir brechas y ampliar referentes que inspiren a las niñas y jóvenes del mañana. La igualdad se construye creando oportunidades reales para que ese liderazgo escale.

Tres mujeres emprendedoras

La igualdad de oportunidades en ciencia y emprendimiento no depende solo del acceso a la formación, sino también de la visibilidad del liderazgo. Cuando las mujeres ocupan espacios de referencia, amplían el horizonte profesional de niñas y jóvenes y fortalecen el conjunto del ecosistema.

En España, las mujeres representan la mayoría del alumnado universitario. En el curso 2023 – 2024 las mujeres representaron el 57% del alumnado de Grado, el 56% en Máster y el 50% en los programas de doctorado . Sin embargo, esta presencia mayoritaria no se traduce posteriormente en liderazgo científico.

En 2023, solo el 39,6% del personal investigador eran mujeres y su presencia en puestos de liderazgo continúa siendo limitada, ya que apenas el 27% ocupa cargos de rectorado y solo un 34% desempeña funciones de gerencia. Asimismo, el 40,9% del personal en I+D interna en empresas de ámbito público y privado, a jornada completa, eran mujeres, pero se reduce a solo el 31,2% en las empresas, donde apenas representan una de cada tres personas.   

Esta desigualdad en el acceso a posiciones estratégicas no se limita al ámbito científico, sino que también se reproduce en el ecosistema emprendedor. La intención de emprender es prácticamente equivalente entre mujeres y hombres, con un 9,0% y un 9,2% respectivamente . Sin embargo, la conversión de esa intención en proyectos consolidados se reduce cuando aparecen barreras estructurales, como redes profesionales más limitadas, menor acceso a capital o menor presencia en sectores tecnológicos. 

Solo el 8,1% de los proyectos liderados por mujeres alcanza niveles tecnológicos medio-altos y un 23,5% opera sin tecnologías digitales . Además, el impacto desigual de las responsabilidades familiares limita la disposición para asumir riesgo, escalar iniciativas y ganar visibilidad en fases clave del crecimiento.

Brechas persistentes

La diferencia en los resultados no responde a una menor preparación ni a falta de ambición. Responde a cómo se distribuyen las oportunidades, los recursos y el reconocimiento dentro del sistema científico y emprendedor.

El acceso a financiación es uno de los factores más determinantes. En el ámbito científico, las mujeres presentan el 46,1% de las solicitudes de financiación con una tasa de éxito del 43,1%. En el caso de las ayudas destinadas a impulsar la incorporación de personal investigador, la tasa de éxito desciende hasta el 32,9%, frente al 43,35% de los hombres. A ello se suma que el 52,1% de las investigadoras percibe que la asignación de tareas y oportunidades depende de criterios subjetivos, lo que influye en el acceso a proyectos de mayor proyección.  

En emprendimiento, las mujeres inician su actividad empresarial con un capital medio de 45.039 €, frente a los 227.794 € de los hombres, lo que supone un capital cinco veces inferior. Además, acceden en menor medida a inversión privada y dependen con mayor frecuencia de financiación familiar o subvenciones. Esta diferencia limita la capacidad de asumir riesgo y frena la escalabilidad desde fases tempranas. 

 La concentración sectorial constituye otra barrera relevante vinculada a la segregación horizontal de género. En el ámbito científico técnico, la infrarrepresentación de las mujeres persiste en disciplinas estratégicas como matemáticas (36,3%), informática (17,2%) e ingeniería (28%), áreas que concentran una parte significativa de la inversión en I+D y del potencial de desarrollo tecnológico.  

Esta menor presencia de mujeres en sectores intensivos en conocimiento y tecnología también se traslada al ámbito emprendedor. De todas las iniciativas recientes lideradas por mujeres, el 87,9% se concentra en el sector servicios, seguido del sector de transformación (10,3%) y, en menor medida, en el sector primario (1,8%) lo que reduce su participación en actividades tecnológicas. 

El reparto desigual de los cuidados sigue siendo un factor estructural que condiciona las trayectorias profesionales. No se trata únicamente de una cuestión de tiempo disponible, sino de una carga mental y organizativa que impacta en la capacidad de asumir riesgos, aceptar movilidad geográfica o participar en dinámicas intensivas de crecimiento.

En el ámbito emprendedor, esta desigualdad reduce la disponibilidad para dedicar jornadas extensas al desarrollo del negocio, participar en programas de aceleración o fortalecer redes estratégicas en fases críticas de escalado. En el ámbito científico, afecta a la continuidad investigadora, la acumulación de méritos en periodos clave y en la disponibilidad para liderar proyectos competitivos, influyendo directamente en la estabilidad contractual y el acceso a posiciones de mayor responsabilidad.

Así, la distribución desigual de los cuidados entre mujeres y hombres no solo repercute en el presente profesional de las mujeres, sino que tiene un efecto acumulativo a lo largo de sus carreras.

Por último, los sesgos, tanto institucionales como de percepción, consolidan la brecha en los niveles más altos. En el sistema científico solo el 27% de las cátedras y rectorados están ocupados por mujeres . En paralelo, en el ámbito del emprendimiento, los hombres perciben un menor riesgo de fracaso que las mujeres, tanto en fases iniciales (2,2 puntos porcentuales menos) como en proyectos ya consolidados (3,3 puntos porcentuales menos)   , lo que influye en su disposición a asumir iniciativas de mayor riesgo tecnológico.

La persistencia de estas barreras ayuda a entender por qué el liderazgo femenino aún no refleja el talento disponible. Sin embargo, cuando estas limitaciones se superan, el impacto es visible. Existen trayectorias que demuestran que, cuando las mujeres acceden a espacios de decisión en ciencia, tecnología e innovación, el ecosistema gana en calidad, en diversidad de soluciones y en competitividad.

Liderazgo femenino en ciencia y emprendimiento

España cuenta con científicas, emprendedoras e inversoras que lideran investigación de vanguardia, desarrollan tecnología avanzada y generan transferencia de conocimiento con impacto internacional. Sus trayectorias no solo destacan por la excelencia individual, sino por su capacidad de transformar sectores estratégicos y abrir camino a nuevas generaciones.

En el ámbito científico, figuras como Margarita Salas marcaron un antes y un después en la biología molecular y en la transferencia tecnológica desde el sistema público de investigación, demostrando que la ciencia puede generar retorno económico y posicionamiento internacional.

Elena García Armada, con el desarrollo del primer exoesqueleto pediátrico para menores con atrofia muscular espinal, ha conectado investigación, ingeniería y aplicación clínica real, llevando la innovación desde el laboratorio hasta el impacto social directo. 

María Ángela Nieto ha contribuido de forma decisiva al avance del conocimiento en biología del desarrollo y cáncer, situando la investigación española en redes científicas internacionales de alto nivel. 

A esta generación de referentes se suma Sara García Alonso, investigadora en biomedicina y astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea, cuya trayectoria combina excelencia científica, proyección internacional y capacidad de inspirar vocaciones STEM en nuevas generaciones.

En el ámbito tecnológico y emprendedor, el liderazgo femenino también impulsa sectores clave.

Nuria Oliver ha consolidado la inteligencia artificial y la ciencia de datos como herramientas al servicio de la salud, la innovación y las políticas públicas. 

Helena Torras, desde el ámbito inversor, contribuye a decidir qué proyectos tecnológicos escalan y acceden a financiación, un espacio estratégico para el desarrollo del ecosistema. Y Ana Maiques, al frente de una compañía deep tech con presencia internacional, integra investigación neurocientífica, desarrollo tecnológico y mercado global, demostrando que la ciencia puede convertirse en empresa competitiva.

Estos casos evidencian una realidad clara: cuando las mujeres lideran en ciencia, tecnología e inversión, el impacto se multiplica. Se generan soluciones innovadoras, se fortalece la competitividad y se amplía el imaginario colectivo sobre quién puede ocupar espacios de decisión. El liderazgo femenino no es una excepción. Es un activo estratégico que conviene visibilizar, consolidar y proyectar.

Para conocer otros perfiles de mujeres referentes, trayectorias inspiradoras y casos reales de emprendimiento e innovación, la Plataforma ONE pone a disposición del ecosistema contenidos específicos, entrevistas y recursos que visibilizan el liderazgo femenino en sectores estratégicos. Explorar estas historias permite ampliar referentes y activar nuevas vocaciones científicas y emprendedoras.

Cómo las referentes impulsan vocaciones y transforman futuros

Las mujeres referentes influyen de forma directa en las decisiones académicas y profesionales. No solo inspiran. Amplían la percepción de oportunidad y modifican expectativas, tanto de mujeres como de hombres.

Cuando niñas, niños y jóvenes ven a mujeres liderar laboratorios, startups tecnológicas o proyectos de investigación, amplían su imaginario sobre quién puede ocupar esos espacios. La visibilidad reduce estereotipos sexistas y normaliza la presencia femenina en sectores estratégicos como la ciencia, la tecnología o el emprendimiento innovador.

Esta exposición tiene efectos concretos. Aumenta la elección de estudios STEM por parte de las niñas y mujeres jóvenes a la vez que refuerza su autoconfianza y reduce el miedo al fracaso. Escuchar experiencias reales permite identificar caminos posibles y entender que las barreras pueden superarse.

Además, el efecto es acumulativo. Cada mujer que accede a un espacio de liderazgo amplía la base de referentes disponibles. Su presencia en medios, centros educativos, universidades y foros profesionales genera un círculo virtuoso: más vocaciones, más talento y mayor competitividad para el sistema científico y emprendedor.

Visibilizar liderazgo femenino no es un gesto simbólico. Es una estrategia para transformar la sociedad. 

Qué puede hacer el ecosistema para activar el cambio

Impulsar el liderazgo femenino no depende de un solo actor: requiere la implicación coordinada de todo el ecosistema —administraciones públicas, universidades, centros de investigación, empresas, agentes inversores y entidades de apoyo al emprendimiento. Cada uno de ellos influye en el acceso a oportunidades, en la disponibilidad de recursos y en las condiciones que permiten consolidar trayectorias.

Entre las acciones que pueden acelerar este cambio se encuentran:

  1. Visibilizar mujeres referentes en educación y comunicación institucional, integrando ejemplos actuales y diversos en todos los niveles formativos.
  2. Fortalecer redes profesionales de mujeres y conexiones estratégicas, incluyendo la relación con agentes inversores para favorecer oportunidades equitativas de financiación y escalado.
  3. Equilibrar el acceso a financiación en fases tempranas, promoviendo instrumentos inclusivos y mecanismos de evaluación libres de sesgos.
  4. Impulsar vocaciones STEM desde edades tempranas, reforzando la exposición a modelos femeninos y la orientación profesional sin estereotipos.
  5. Revisar criterios de evaluación y promoción con indicadores objetivos, mediante indicadores objetivos y procesos más transparentes.
  6. Potenciar especialización tecnológica y facilitar el acceso de las mujeres a sectores intensivos en I+D, donde se concentra gran parte del valor añadido y de las oportunidades estratégicas.

Reducir la brecha es tanto una cuestión de igualdad y democracia, como una estrategia de competitividad y de eficiencia del talento disponible.

La Plataforma ONE ya actúa como punto de conexión entre talento, conocimiento y oportunidades dentro del ecosistema científico y emprendedor. A través de la publicación de entrevistas y contenidos especializados, visibiliza trayectorias de científicas, tecnólogas, emprendedoras e inversoras, ampliando referentes en sectores estratégicos.

Además, ofrece recursos que facilitan la toma de decisiones, centraliza información sobre convocatorias, instrumentos de apoyo y programas de financiación, y favorece la conexión entre talento y agentes inversores.
De este modo, no solo difunde información, sino que contribuye activamente a estructurar un ecosistema más accesible, conectado y competitivo, donde el liderazgo femenino encuentra mayor visibilidad y mejores condiciones para consolidarse y escalar.

El futuro de la ciencia y la innovación se construye con decisiones presentes. Las mujeres ya están liderando, ya están generando impacto. El reto no es encontrar talento, es crear las condiciones para que escale. El momento de actuar es ahora.

Bibliografía :

-    Global Entrepreneurship Monitor España. (2025). Informe GEM España 2024–2025. Observatorio del Emprendimiento de España.
-    Global Entrepreneurship Monitor España. (2024). Radiografía del emprendimiento femenino en España: Claves del Informe GEM 2024. Observatorio del Emprendimiento de España.
-    Global Entrepreneurship Monitor España. (2024). Mujeres y emprendimiento en España: Análisis con datos GEM 2023–2024. Observatorio del Emprendimiento de España.
-    Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. (2025). Científicas en cifras 2025. Gobierno de España.

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